En el Hospital San Olavs, en Trondheim, se demolieron los edificios existentes para construir nuevas instalaciones en el hospital sobre una superficie de 186 500 metros cuadrados. El nuevo hospital tendrá 900 camas. Se ha optado por un sistema neumático de residuos para poder responder al más alto nivel de servicio, a las altas exigencias sobre higiene, salud ocupacional y seguridad.
Una nueva tecnología para separar los residuos en origen permite gestionar cuatro fracciones diferentes que se recogen en un solo punto de vertido. La tecnología patentada requiere sólo un punto de vertido para las cuatro fracciones. En cada planta hay un punto de vertido conectado a la red de tubería subterránea. Éste dispone de 4 botones diferentes para controlar que cada tipo de residuo llegue a su contenedor correspondiente al final de la red de tubería subterránea.
Al pulsar el botón para seleccionar el tipo de residuo, la depresión en la red transporta cada residuo a la central, donde es desviado a su contenedor correspondiente. La instalación del sistema ha sido encargada por Noruega Central de Helsebygg y es una cooperación entre YIT Building Systems y Envac Escandinavia AB. La primera parte de la instalación se completó en el otoño de 2005