Ciutat Vella, en el centro de Barcelona, se compone de calles estrechas y llenas de gente, y callejones de gran actividad comercial. La instalación del Mercado de Santa Caterina recoge los residuos del Mercado y de las viviendas y locales comerciales de todo el Barrio de Ciutat Vella.
Ciutat Vella es una ciudad en sí misma, no es solo una parte más de Barcelona. Nadie puede definir qué parte es la nueva y cual la antigua. Hay una complicada relación con el tiempo allí.
En operación desde 2005, esta central doble está integrada como un equipamiento más del mercado y fue diseñada para recoger dos fracciones de residuos, orgánico y resto.
A día de hoy recoge los residuos de 4.500 viviendas equivalentes, 15 toneladas al día; pero, una vez todas las fases estén puestas en marcha, atenderá un total de 18.000 viviendas equivalentes de Ciutat Vella, con unos 130 buzones en la calle. También podremos encontrar buzones de uso exclusivo para comercios (tiendas y bares) equipados con compuertas de mayor tamaño para facilitar el acceso de mayor cantidad de residuos.
Su famosa cubierta de cerámica y el proyecto de su restauración han sido objeto de varios premios.